
Amante del balance, artista de mis errores, apasionado al latido; te comparto mi momento para que ahora sea tuyo y hagas lo mismo que yo; escribir, suéltate, suelta tu mente, demasiado tenemos en el día a día, suelta tu mano, aquí venimos a relajarnos de aquello que no nos deja, de todo aquel estrés para perder el significado de aquella palabra que aquí no existe
Acariciar tus sentimientos, recostarlos en cama y alimentarlos.
Te cuento un poco de historias mías y no tan mías; Mi gusto y pasión es que puedas verlas y tal vez no termines por leerlas ya que ahora tu estarás escribiendo
La costumbre (con futuro alternativo)
La costumbre; y es que me acostumbré a llevarte el café, a ver dos cepillos en un vaso, a ser los únicos dos locos en este baile entre tanta gente, los únicos dos pájaros que van desfilando amor entre toda la demás parvada, soñábamos con tener un cuarto de hotel siempre desocupado y para que viajar por todo el mundo si tú me hacías sentir donde yo quisiera estar, y este lugar muchas veces era entre tus brazos, nos burlábamos de los que volteaban a ver el teléfono sin ninguna sonrisa, pocas veces hemos tenido que morder clavos y dormir espalda con espalda, muchas las veces que en la casa había fiesta y quedar entrelazados era la única manera de sobrevivir a esa noche, un “te quiero” por la tarde y un “buenas noches” era el pan de cada día, como una especie de contrato en el cual no había manera de romper o pedir prórroga, todo se sentía bien, simplemente bien, nuestra pena la compartíamos y el dolor se dividía entre nosotros, era una manera de sentirnos más fuertes; un día nuestros cuerpos dejan de ser prohibidos y pasan a formar parte de la habitación, dejan de ser el pecado y ahora hay menos ropa de la que había en los cajones, los pijamas ya no sobran, los domingos de películas en donde solo se reproducía sin espectadores ahora son reseñas hechas por nosotros dos, ahora se me ha olvidado el contrato, no es que lo hayamos roto, simplemente no sabemos dónde lo dejamos, no es que no soñemos con habitaciones desocupadas es que ya no nos interesa descubrirnos, aún seguimos compartiendo pensamiento y corazón, aún te veo y eres la más guapa de todas, pero ahora ya sé que nos comió la costumbre y ahora no sé si debamos dormir entrelazados, pero sí sé que debemos sobrevivir.
Alternativo
pero hoy te has ido de viaje y he visto que pequeña es la tierra en la galaxia, he salido con gente nueva y hemos cerrado bares, hoy he volteado a ver a todas las mujeres que se me han cruzado, he quedado de ver a Mario a las 3 en Cibeles para pillar unas cervezas y por si fuera poco puse la nariz de nuestros cuadros sobre la mesa, se me ha olvidado contestarte, un par de mensajes tuyos de los cuales no recuerdo que decían, hoy domingo he despertado con resaca y sin ganas de ver la cartelera de cine y es que esto no es tú culpa y yo sé que tú no has hecho nada, pero es que la maldita costumbre se ha comida nuestra historia.
Estar sin estar
Maldita esa terquedad de querer que seas tú, cuando puedo largarme y querer a alguien más, maldito yo por querer ser el primero en verte amanecer, quiero soltarte como el tren que cambia de vía para llegar a otra estación, quiero ser yo quien cambie de estación, estoy pecando de mentiroso como alguien que jura haber visto tus huellas por su cuarto, ¿que nadie sabe lo bendita que eres?,
cuantas veces más tendré que decirte que me despido y que me voy, pero sigo estando, sigo diciendo que algún día te despertarás y mi lado izquierdo no tendrá la más mínima arruga, pero sigo tendiendo la cama. Sigo subastando mi amor a la primera que me encuentre en la esquina saliendo del departamento, pero prefiero tomar el primer taxi que vea, ya no quiero estar presente en tus momentos, pero es que ayer fuimos con tus padres y en la foto para enmarcar yo estaba entre ustedes.
Anoche estuve con otra mujer y pasaron cosas que nunca en mi vida había hecho contigo, nos desgarramos la ropa y acabamos rendidos en el suelo, pero es que esto solo fue mi imaginación.
Hoy he vuelto a amanecer viéndote entre las sábanas, te he ayudado a tender la cama…y no recuerdo que escribí ayer
Un día en Venus…contigo
Claro que contigo, ¿con quién más?, derretirme en tu piel, fundirme en tus labios, pedir bandera blanca para rendirme en ti, verte a los ojos sin decir nada, pero diciéndote todo, sentirte desde lo lejos, sentirme contigo, abrazarme a ti como se abrazan las parejas en un aeropuerto, pintarte como da Vinci con la Gioconda, hacerte poemas en colaboración de Lorca y Benedetti, acabarme los versos más hermosos que puedan existir, tanto que tenga que inventar un idioma, la torre de babel quedaría agradecida, explicar que no hay más dios en este planeta que la existencia tuya, “guárdate el alma”-exclamó Belcebú, este quedaría bendito.
Adán y Eva quedarían atónitos de las manzanas que necesitaríamos en todo un día aquí, perdernos en lo más recóndito hasta no saber cómo regresar, el calor de Venus quedaría sin palabras al ver lo que dos cuerpos enamorados pueden generar, ven abrázame y deja el otro cachete para después, que tenemos 117 días para volver a ver el sol, la noche nunca empieza y nunca acaba, el famoso “la noche es joven” nunca había estado tan de acuerdo, que nunca te faltará un rayo de luz porque nosotros somos los que la generamos y si la luna brilla mas que nosotros es porque en otra vida tú y yo estuvimos ahí por más tiempo.
Vamos que estamos en el planeta del amor, vamos que Afrodita nos espera, vamos que cuando regresemos solo nos arrepentiremos de todo lo que no pudimos hacer, que belleza ver a la tierra antes de que nos vean a nosotros, es como dormir contigo y despertar al tirón para volver a apreciarte en la mañana, y por si no lo he comentado, solo 243 días en el planeta de 24 horas es un día aquí en el paraíso, en Venus y claro está, que es contigo.
Carta a mi maestra
Yo tú alumno, tú mi maestra, nos encontramos un día de copas, vestías blusa blanca, resaltaban tus ojos color mar, tú del norte, yo un pobre iluso de la ciudad del amor, entre tragos y risas tus arrugas delataron tu sobre de confianza, y entre mi media risa y mi voz temblorosa, mi falta de canas, en una escapada al baño me jugué un trato con el diablo, “hoy comparte infierno conmigo mismo”, al regresar al punto donde las miradas no tan inocentes y un simple choque de culturas se disputaban una guerra, no estabas tú, estabas danzándote palabras con otra persona; un golpe a mi ego nunca está de más, triste y marchito ahora le encontraba sentido a cada verso de poesía, cuando por azares de destino viniste a mi como un enamorado persiguiendo el verano, y o no tuve de otra más que ser tu Abril, tu primavera y vaya que el diablo cumplió lo prometido esa noche, la blusa blanca tornó a una especie de lencería que me dejaría con falta de acto y palabras, ahora más que nunca el alumno acabó confesando su falta de experiencia ante tal obra de arte, ¿Cómo es que Dios puede ser creador de tal y nunca pedir siquiera perdón?, raspamos la cama como un avión en plena picada, nos besamos despacio y fue tan despacio que el sol nos encontró, tú mi Gioconda, yo tu aventura, dejé de seguir tus pasos de baile cuando la confianza me chocó como un tren sin frenos, ahí te pude ver desde arriba y sentirme dueño del universo, el maestro hace al alumno y el alumno al maestro y con un simple beso de despedida en donde todos los pájaros nos componían un recital, seguí mi camino y abordé el taxi que tenia de destino un “nunca más”.
18/01/22
Nadé tanto hacia ti, que el mar de mi propia vida dejo de hacerme contracorriente, el médico diagnosticó adicción por un cuerpo de color café otoño, espirales marcadas que hacían resaltar tus ojos marrones, mejor dicho; los responsables de mi perdición. Cualquier yonqui quedaría asombrado de lo mucho que me podía hacer tú poca presencia. Olvidé lo que eran las noches de desvelo con los amigos, amigos que a menudo me reprochaban donde había dejado su número de teléfono; Se esfumaron las tardes de concentración en el trabajo por estar aventando mis ojos al móvil esperando tú mensaje; ¿Y cómo uno hace para dejar de ver el atardecer?, solo hay que esperar hasta que oscurezca, hasta que esta genialidad de fenómeno termina y así fue como nos pegó, como nos llegó la nube negra, la oscuridad, y tuvieron que cerrar de golpe las puertas, el cartel por fuera apuntaba: “no hay acceso para ningún apasionado más en esta habitación”, nos habían dejado en la intemperie esa noche donde todo cambió, y eso éramos, éramos dos apasionados, no había nada que perder más que el uno al otro, algo que nunca sucedería, nos dimos hasta la última gota que derramó este famoso “amor eterno”, lo exprimimos como se exprimen los años; Mi edad más la tuya era lo que iba a durar este contrato, hasta la muerte era el estudio que se nos había presentado para la conclusión de este mismo, pero es que nadie nos lo dijo antes, que este puente no tenía destino, que no había “del otro lado”, que la última parada de este tren era un muro de contención, que nos conduciría al precipicio del olvido este bus sin ruta, que nos dejaría en insomnio en el lugar que usábamos de refugio, en el qué después sería una masacre, que podría estar la guerra tronando entre nosotros y ni una sola bala nos rozaría o por lo menos trataría de ocultar mis heridas para hacértelo creer.
“Ven a mis brazos que en este vuelo viajará lo más preciado, que eres tú” y así fue como emprendimos este viaje, donde nadie nos reveló que sería “el viaje más increíble” y vaya que fue cierto, nadie veía venir esto, que en algún momento nuestro vuelo se vería en la amarga necesidad de acuatizar por el mar de los recuerdos, que sería lo único que nos quedaría; presentábamos sobre equipaje y uno de los dos tendría que bajar de aquí; Me había cansado de estar por las nubes y verte a ti como primer plano, de que mi piel fuera tuya y tus ojos míos.
Ahora el desengaño asomaba los ojos en cada atardecer y nos dimos cuenta de que, al llegar al muro, a cualquiera de los dos le haría falta la otra persona para poder cruzarlo.
Así fue como un día perdí la brújula del corazón y sin saber el norte, caminé hacia el lado opuesto, alejándome cada vez más de ti.
500 días llevo caminando en dirección al sur y aún sin embargo a medianoche, lamentablemente…sé que la tal brújula la tengo yo.
Espero llegue ese día
Espero llegue el día en que el famoso “me muero por ti” se haga realidad,
porqué lamentablemente después de que nos pasa la pasión
solo quedan destrozos de lo que dejan dos almas anheladas mutuamente,
una constante guerra que va dejando pobreza conforme esta mancha se disipa; Destrozados y pobres quedamos ante esta batalla,
y no, no se presenta ningún deceso.
Mi pelón chaparro
Le da miedo verse en los espejos, el enemigo de los otoños que doran la piel, la energía que tienes no le hace justicia a esas canas y arrugas, la voz que se escucha en los pasillos podría ser mía, el ejercicio que en vez de cansarte te da más cuerda, cuerda que puedes jalar contra un toro de lidia sin problema alguno, espalda llena de lunares, lunares que contarían historias que enmudecerían cualquier rocanrol, velocidades tan altas las que has tomado al estar detrás de los cuernos de la moto y eso que no hablo de esa manera tan audaz de sacar un chiste de prisa, mi pelón chaparro, que vaya que tú altura no es de los pies a la cabeza, esta se mide de la cabeza al cielo, que con esa manera de ser podrías sentar a un gigante y aún así este no sabría donde esconderse, esconderme yo de ti las noches para darte un buen susto o de ti en las mañanas para no ir a la escuela, mi viejo chaparro, deberíamos de tener el mismo perfil, el cual tu perdiste en un accidente, pero yo lo mantendré bien en alto, te quedaste sin tinta al dibujarme, estos ojos cafés que tienen hambre de llegar a ser un poco de lo que tú eres, que si de algo puedo estar seguro es que ese Javier tuyo, este Javier mío y el Javier que vendrá tienen y tendrá las mismas ganas de comerse el mundo, de querer correr, querer aprender, querer viajar, querer querer, querer amar, querer besar…ay mi pelón chaparro
Distinto
Tú manera tan cruel de ser tú, poca monta la manera de contestar que tienes, como si cada palabra que tuvieses entre tus labios fuese un milagro entre nosotros los reales, mujer de mucho ímpetu guardado y desperdiciado, con falda larga atada a las costillas, pecas de fingir no saber, sabiendo tanto, que con esa mirada que me arrojas solo reflejas lo diferente que eres hacia mi, lo distante que está Saturno de Neptuno, lo distinto que podemos llegar a ser, quítale una letra carajo, quítale esa d y pongámosle una n y dejemos que la cama se haga un paraíso, que nunca se ponga el sol, que la noche somos tú y yo por qué eso es lo que quiero ser para ti…tu instinto
Mi cuarto contigo una luna de miel, el deseo de los dedos de sentir una piel ajena, el reloj sin pies, vernos flotar por toda la habitación, seamos instinto y hagamos la existencia de ese momento algo eterno, que lo único distinto que quedará entre tú y yo después de esto solo será aquella palabra.
Mujer de navidad
Mujer de navidad, de vibrante corazón, su felicidad es una moneda imposible de pagar, ojitos cafés de pelo de seda teñido por algunas canas, que amaneciendo siempre hay bailares en la cocina y en las noches conciertos, debates de religión, tropiezos de personas en la ciudad, un plato que siempre habrá para comer, cualquier caballero quedaría plasmado con tal nobleza, que vistes de primavera aún en invierno, que con esa sonrisa llenaría a cualquier preso. Mujer de vibrante corazón que compartes tus dolores de cabeza conmigo, en mi huida por llevarte tu alivio mi dolor sana también, que has sido mi confidente y mi respaldo ante cualquier situación, cómo no sorprender a cualquiera con tanto amor que entregas, las cosas deberían ser diferentes, que te quisiera entregar las estrellas pero aun así estás no me alcanzarían para pagarte, que ese caballero que quedó plasmado, soy yo, que has hecho un gran trabajo conmigo, que este hombre hace cartas de enamorado, abre puertas a las damas y avienta chamarras los días de lluvia para darle el paso a estas mismas, mi mujer de navidad espero que nunca dejes de ser tan tu
Dos vidas paralelas
-Suena la alarma- Café y baño por la mañana, disgusto en el cuarto con su pareja, María una vez más dejó la plancha del pelo encendida, la ropa regada como si se tratase de una especie de saqueo en el departamento, para ella una completa obra de arte o algo parecido a marcar territorio y por si fuera poco hay pelea en la tarde al regresar del trabajo, debido a sus besos y sus abrazos a medias, que no dejan nada, más que frio; Así es como lo cuenta su pareja después de pedir otra ronda con sus amigos, intentando ahogar el amargo recuerdo, como una especie de quita arrugas para el corazón.
María enfadada al día siguiente por todo el escándalo que se traía su pareja, en venganza decide no poner a trabajar la prensa italiana, sale por un café a media vuelta.
Romina de nuevo enfadada por los platos sucios en el fregadero, una noche más donde esperó paciente en la puerte a Joaquín, como quien espera a su dueño hasta que regresa del trabajo, cansada de la tarde, duerme desolada, no hubieron velas ni cena para dos; Joaquín que llega a media noche con un olor asemejado a uno de los que no se ven en el tocador de Romina y con ella misma soñando a esas horas de la noche. Hoy por la mañana el gato les comío la lengua a ambos, y Joaquín cansado de la noche anterior, molesto por aquel café que no le preparo su mujer, sale a la cafetería de la esquina para soportar el día.
Algo fascinante al momento en el que Joaquín se ve obligado a abrirle la puerta a María para darle el paso a la cafetería, coincidencia el americano que están por pedir ambos y muchas ganas de preguntarse como va su día; Agradecidos de tener un poco de adrenalina por la mañana ambos se sientan a conversar y cada mirada que se arrojaban dejaría perplejo a todo el equipo de nado sincronizado con aquella; María cede un poco de si y Joaquín que no tenía ninguna cuerda amarrada, se comienzan a ver día tras día, el café por la mañana para sus parejas podía esperar.
5 sesiones de platica breve, pero cada con más ganas de volverse a ver cada día que transcurría.
Vuelve el Lunes por la mañana en mismo punto de las 8, una semana después, en esta misma cafetería como si solo existiese un solo lugar al cual acudir, se rumora por las calles que María ha decidido dejar de compartir cama con su pareja, o mejor dicho este ring de box, orgullosa se dirige hacia el café como si acabara de comprar dos vuelos en primera clase con destino a la isla del Amor, – llega a sentarse -, pide lo mismo de siempre, americano con una cucharada de azúcar y una rodaja de lima aparte, es aquí cuando escucha detrás de ella esa voz grave del otro dueño del boleto con destino a la isla.
Nerviosa esperando a que pase Joaquín por al lado de ella y este roce genere de nuevo un choque de chispas y ahora por primera vez un incendio, hoy que todo mundo está de pie, todos los estadios llenos, las televisoras transmitiendo por pago por evento, los periódicos listos para mañana sacar la portada de estos dos nadando felizmente en dicho paraíso, le parece escuchar la voz de otra mujer, una encantadora voz con un acento un poco distinto, algo que pinta hacia el sur, lentamente María voltea y es lo que parece ser, Joaquín con otra mujer, seguramente la que duerme al lado izquierdo de su cama, pues estos se sonríen y parecen ser fuegos artificiales lo que sale detrás de ellos, como si se conociesen de toda la vida, pasos torpes y uno que otro comentario atrevido, pasan rozando la mesa de María como una especie de proyectil pasando cerca del objetivo, recogen su café, abandonan y María desolada sin encontrar su cara perdida en la vergüenza, sin reconocerse a tráves de ese reflejo en el café, se levanta y en seguida un pénalti que pintaba en el minuto 90 en contra del Barça es reventado y sale de lugar, ahora todos vuelven a las butacas desanimados, María sale del café, y una parte rayada en un disco compacto que nunca más podrá volver a reproducir, entre mares y mares de gente, con 8:15 am en la mano y un trabajo donde la esperan, María decide arrastrando pies marchar hacia este, perdiéndose poco a poco entre todos los espectadores.
Que esperabas de mi
Que esperabas de alguien que se asoma debajo de la falda de una luna distinta cada noche,
que esperabas del que te sonreía mientras detrás de ti veía a la que se maquillaba,
que esperabas cuando bailando juntos en la cama solo imaginaba las pantorrillas de otra princesa,
que esperabas cuando en cada te amo muy dentro tenía fecha de caducidad,
que esperabas de ti amándome a mí,
yo esperaba todo, menos amarte, y tuve razón,
esperabas que el caballo no volteara a otro lado, pero este olvidó la gringola en el establo,
esperaste mucho, me esperaste mucho,
pero que esperabas de un pendejo como yo.
Eso quería creer él
El cuarto arrojaba un olor meramente masculino, se peinaba, se arreglaba
como si ese mismo día la familia de José lo esperara en el altar
Julia se sacudía las lágrimas en su cuarto
o por lo menos eso quería creer él,
José se aproximaba a su llamativo coche rojo en donde en unos minutos
el tener dos asientos tendrían una razón de ser;
Julia seguía sin darle uso al lado izquierdo de la cama,
ya que en su cabeza todavía ese espacio estaba siendo ocupado por José,
o por lo menos eso quería creer él;
José estrechaba la mano de otras personas mientras esperaban a que ella bajara arreglada para la cita;
La madre de José aún seguía hablando con Julia a escondidas,
o por lo menos eso quería creer él;
José abría la puerta del auto para esta nueva dama y con una elegancia impecable arrancaba a lo que sería un nuevo destino del amor;
Julia seguía por el viejo camino de la tristeza con destino a sus recuerdos donde solo se pintaba a José,
o por lo menos eso quería creer él;
Con risas sinfín y miradas que atravesarían paredes se veía esta nueva pareja;
Ella veía la foto donde se prometieron amar toda la vida,
de nuevo, eso quería creer él;
De vuelta a la casa que no solía ser a la que José llegaba,
abre la puerta del copiloto se inclina ligeramente con un beso a la dama y al llegar José a su casa duerme tan tranquilo como si hubiese hecho un crimen perfecto;
Y todo esto que les platico simplemente fue algo que José imaginó mientras veía que Julia iba agarrada de la mano de otro tipo que evidentemente…no era él.
No me olvides si te quemas
No me olvides si cuando me estas olvidando te quema mi recuerdo,
no me olvides si cuando llegas a tu cama lo primero que haces es abrazar tu almohada, abrazar la presencia que ahora solo es un amargo recuerdo que lamentablemente…te quema.
No me olvides si cuando estas soñando la primera palabra al despertar tuya sean las 6 letras de mi primer nombre,
no me olvides si cuando alguien más está conquistando tu cuerpo buscas mis lunares en su espalda.
Olvídame si quieres,
pero no te prometo no regresar,
no te prometo que desaparecerá el olor que dejé en ti,
los besos que clavé en ti, y los recuerdos que permanecerán en ti
Y si consigues olvidarme no dudes en decírmelo, para poder yo regresar a mi pensamiento,
no es que lo disfrute, es que yo también lo estoy viviendo, pero yo no te sueño, yo no abrazo mi almohada, yo no te busco en ningún otro cuerpo, y es que así de dura fue tu despedida.
Tú todos los días
Por lo regular tenemos lunes de guerra con un color de cárcel, sin embargo no queremos salir de esta misma; día de color blanco y negro, jugos falsamente rejuvenecedores para ti y café realmente negro para mí son la manera de arrancar nuestro día;
una combinación de dos cuerpos que no la recuerdan para poder separarse de ellos mismos,
una pizca de un día muy tuyo y un día muy mío, agotados con ojeras que acarician el suelo, nos quedamos de ver en el sillón, y hasta que algún contrincante quede plenamente noqueado, conducirlo a las 4 esquinas que usamos como refugio;
La resaca la tiene nuestro lunes y el martes empezamos a florecer;
Imposible creer que las personas de ayer serían las que hoy por segunda vez en el día cantan en la ducha; y que además hay un “te amo” por cada gota que sale del grifo,
Un tercer pulmón para poder alcanzar la nota más alta,
y en el cuarto darte un beso más largo,
cinco los mensajes que me dejó tu madre preguntándome por qué no le contestas,
al parecer se nos olvida que en este planeta no solo vivíamos tú y yo,
te diría que seis veces pensé hoy en ti, pero es jueves y ya perdí la cuenta al verte dormida ayer en mi pecho,
Mi viernes, tus labios y tu vientre,
que brevedad la mía, pero así es como dos enamorados lo sufren;
Mientras me ves en el ordenador, y tu rendida sobre la cama en este domingo de desolación,
escribo esto sin que te des cuenta y mando una carta de queja a quien corresponda, señalando:
“Adiós a los lunes de barricada y domingos grises, cuéntenme el título de este texto y sabrán muy bien cómo quedará mi semana”
Ahora duerme, que mañana nos esperará otro calendario.
Instante
Y estando a centímetros que se sienten kilómetros de tu mano con la mía, la gente nos observa como si fuésemos una clase de experimento para toda la audiencia que puede estar televisando este momento;
La sangre a galope que se siente como si se desbordara de mi propia piel,
los cuerpos que de pronto echan a andar dos almas que ya no están sentadas en aquellas butacas de esa sala obscura; donde evidentemente ninguno de nosotros dos tiene la menor idea de que es lo que se reproduce frente a esta torpe pareja.
Y ahora le hago una mala cara a toda aquella planta qué roza con tal facilidad la hoja más cercana a ella, inexplicable como las manos del viento tocan tu cuello y tu encima sonriéndole a cualquier persona que pase frente a ti;
La simpleza con la que una mano puede atravesar el agua y esta misma permanece ahí, dos leños recargados esperando a ser cenizas mientras están generando calor en una fogata,
que en algún futuro incierto podríamos ser dos enamorados frente a esta misma;
Mi mente ocupada en cual será el siguiente torpe movimiento de mi mano que por azares del destino al ir navegando por mi pierna haga un salto doble y acabe desplomándose directo en tu mano,
para quedar como dos cuerpos postrados en un colchón,
entrelazados es la palabra que busco y que ahora ya no me deja en paz,
ocupados viendo nubes de amor frente a nosotros
ahora mi mano, imán de la tuya, queriendo ser piel mía la que es tuya,
acaban estrellándose,
cualquier pareja de enamorados quisiera ser nosotros,
los dedos se conocen unos a otros, – no me sueltes -, mi palma con la tuya que no dejan ni un haz de luz pasar,
manos de brújula con dirección a nosotros, – no me sueltes -,
dedos que se comieron la llave de esta cerradura después de juntar nuestras manos,
ahora puedo decirte lo que por mi cabeza pasa mientras esta película simplemente rueda… “no me sueltes”.
Sucesor
Y ahora quien vendrá, quien volverá a trepar por tu balcón, de seguro será alguien más apuesto que yo o es que tal vez te fuiste con el primero que viste al pasar; ahora tu mente trata de entender otro cuerpo, mi silueta a la que estabas acostumbrada ahora tal vez se agrande o se achique, yo no sé si preferirás un gordo o un flaco, pero este promedio aun te piensa y tu tan hermosa ya ni me dibujas, de seguro otra mano te acariciara hasta quedarte dormida, tal vez ya te acostumbraste a que otra piel sea la tuya o tal vez te darás cuenta que no cualquier hilo puede enhebrar cualquier alfiler, tal vez tu eres demasiado sofisticada para él, te diría que en viceversa, él para ti, pero en este poema no venimos a hablar de mentiras.
Quien entonces viene a dejar flores a tu puerta o te da los buenos días mientras sus brazos te cubren toda tu por detrás, no es que disfrute el pensar esto, pero es que de seguro este clocharde no sabe lo que tiene enfrente, no creas en todos los salvavidas, muchos ni siquiera voltean al mar por estar viendo las toallas tendidas en la arena, no creas que cualquiera se puede disfrazar de Don Juan, muchos solo tienen la pinta, pero de adentro hacia fuera no tienen ni la mitad, no creas que cualquier planta crece por lo mucho que la han cuidado, alguna veces simplemente son temporadas de lluvia y después estas mismas se marchitan con el radiante sol, y la última y más importante, no cualquiera sabe esculpir un corazón, así que cuídate de todos estos fenómenos y asegúrate que todo lo construido no sea un set de película.
Mi Lobito
«¿Y la pelota?», «¡Vámonos!», «¡ahí voy eh!», estás y alrededor de 30 expresiones más teníamos para entendernos él y yo.
Tanta nobleza dejaría sin palabras a cualquier caballero,
noches de copas de vino cuando yo llegaba y al parquearme afuera de casa tenía un guardián con dientes ya muy chatos, sobrepeso, mucho pelo y amor que entregar,
siempre apoyado en dos patas esperándome en el portal, a este se le olvidaba la hora y el cansancio cuando yo llegaba
¿Y qué era lo que Lobo tanto esperaba?; Su cabeza quedar entre mi pecho y su hocico al inicio de mi mentón, simplemente un abrazo, tanto amor que transpirábamos haría que la humanidad cambiara.
Hoy mientras te escribo esto, no estas aquí para verme,
mucho menos para acomodarte al lado mío y bostezar después de haber dormido largas horas,
hoy te recuerdo y le aviento una lagrima al teclado,
te veo en fotos, pero ni un album entero llenaría un poco de lo mucho que dejaste.
Que diferentes son las lineas de la vida entre uno y otro.
Ejemplos
Quitarle la censura al rojo, vivir en estado de tedio, guiñarle el ojo al velo de una monja, contar los granos de arena, quitarle los pecados a un exiliado, arrebatarte las noches de gozo, rendirle honor a un sin vergüenza, vivir en vida rosa, tener un amor sin espinas, escribir un poema sin motivo, rechazar el aliento que queda entre dos personas después de besarse, perdonar la infidelidad, quitarte la cicatriz antes que cerrar la herida, imaginarme en un mundo sin ti.
Ejemplos de cosas que no se pueden en esta vida
Barcos Náufragos
Se empolvaron los muebles, se cubrieron los sillones,
cerramos la puerta de los recuerdos y aventamos las llaves al mar del olvido,
ya no sirve de nada pegar el jarrón del destino,
jugando a ser impermeables al amor, mi abrigo se desgarró,
ahora estoy hasta los huesos por el amor que nunca se me dio;
Mis ojos acarician el retrato que nos tomamos cantando a todo pulmón,
cuando me calentabas con el roce de tu piel, cuando no había mayor razón que el que tu boca dictó,
y lo más obscuro de la noche era no tenerte a mi lado,
yo como buen marinero surcaba a tu corazón,
viento en popa y a toda dirección.
Que lastima que el tuyo empezó a soplar desde antes que mi barco zarpara, y me dejaras náufrago sin nadie a quien amara.
Nido Vacío
Collar de matrimonio chapado de oro, con tus tantos goces debido a pasiones;
que nunca supo tener,
solo gastar las pocas gotas de felicidad que se tenía,
personas que al despertar amanecían con un conocido extraño,
cuellos que dejaba tinta verde el supuesto collar de oro,
rutinas que acabaron en camas de otros,
directorios de nuevos amores, burbujas de amor que acabarían por reventar y ahora había un nido al que se debía de regresar.
¿Que nunca pensaron con el cerebro?, peleas con balas de hielo en donde solían ser los conciertos con besos de amor eterno,
tanto fuego que se desfilaba en los pasillos de casa acabaría quemando el nido, pájaros que volaban como solo ellos supieron,
instintos que desgarrarían la locura, maneras de ser que pierden la cordura,
6 alas se contaban y 2 de ellas se hacían pasar por mamá, las otras 4 seguían el vuelo.
Y ahora habría que partir la cama en dos para continuar todos en el
y ahora solo quedarían espinas y nunca ningún pétalo regado
y ahora vivir pesadilla sin nunca ningún sueño en las noches,
navidades infames, guerra fría todos los días en la mesa de la cocina,
es como darle play a la misma película cada día
y ahora los pájaros parten del nido, uno a uno,
corazones cerrados, con llaves perdidas,
en corrientes de agua, desembocando en soledad.
Y ahora la casa tan grande con metros cuadrados de soledad,
ahora que la nieve son días de navidad.
“Hay que aprender a volar, hay que saber cómo surfear cada ola y siempre caminar hacia nuestra felicidad”
Cumpleaños Infame
Creció un injerto de rutina al árbol fresco de libertad,
de un poderoso si en cada mirada que me arrojabas,
darte el mundo y mi vida sería quedar como un poquitero,
nos llenamos de hojas secas que tapizaban el suelo por el cual rodábamos,
más jóvenes que nunca y una primavera que no se veía hasta donde iba a terminar,
me soltaste la mano y caíste en abrigos ajenos,
mientras yo me perdía el sombrero en otros percheros,
mares de ron y caminos de labios que nunca veremos,
hoy nos arrepentimos, hoy espero veas la luna, veas la misma luna que observo,
le encuentres cada lunar que me encontrabas y que el brillo que empapa tu cara no se compare al que yo te hacía tener,
hoy 22 de abril toca la cuerda de la guitarra que yo tocaría,
escucha la canción que yo escucharía, y abraza la almohada como sé que me abrazarías, empapa la toalla de lágrimas antes de secarte como yo lo hacía,
espero que tus ojeras no rocen el suelo de tantos insomnios con mi nombre,
hoy 22 de abril habrá una silla menos, para partir mi pastel, que ahora…no lo trajiste tú.
Cartas que se quemaron
Poesía salvaje, tinta de sangre, papel de azufre,
pensamientos de soldado raso, gente sin vergüenza,
pieles adictas entre sí separadas por el azar,
tardes que pesan más que noches, domingos que rompen viernes,
pulmones cubiertos de tabacos, aeropuertos que rompen corazones,
uñas rasgando madera, pieles sin ser rasgadas,
tu sin mí,
ciegos en campos minados, orgasmos sin motivos,
postales que no llegaron, abrazos que no abrazaron nada,
cumplidos en bocas hipócritas, navajas que cortaban la noche,
yo sin ti,
números que ya no existen, puertas con distintos rostros,
voces que no vuelven a sonar,
granadas que explotan recuerdos, noches sin recuerdos,
flores sin llegar, románticos perdidos por no encontrar,
días sin atardeceres, piezas perdidas que completaban paisajes
y por si fuera poco, este poema sin remitente.
La niña de Botas
Con botas de soldado, pero vistes de princesa dejando atónita a toda tu audiencia;
me preocupa que siempre te preocupa tu apariencia, pues esta es perfecta desde que saltas de tu cama a tus pantuflas disparejas,
que eres la niña que deja un rastro por donde yo paso, y tú pequeño mal humor como si se tratase de un calendario repleto de lunes,
cómo no quererte si siempre has sabido romper cubos de hielo con tus palabras, como no quererte si hasta un sin vergüenza recapacitaría y como no quererte si haces que los días más infames sean navidades llenas de nieve,
me llevas otoños de distancia, sin embargo, mi altura es más grande que estos,
no seré tu hermano mayor, pero mis papeles de cuna siempre han dicho lo contrario,
que ningún pazguato venga a bailar en tu corazón sin permiso mío,
que sea gordo o flaco, este flaco se hace perro guardián,
karlita karlita que no me levanten en las noches diciéndome que andas regando tus lagrimas por ahí, que no conozco musas que anden tirando gotas por ahí,
que recuerda que tienes atónita a toda esta audiencia, pero no es por ahí,
recuerda que esos ojitos verdes mueven mundos, pero no abuses de estos que a nadie nunca le ha gustado pisar dos veces la misma piedra,
que si yo pudiese te pintaba el cielo y a tu príncipe azul, pero me basta con decirte todo lo que tienes tú, todo lo que ya sabes,
karlita karlita que yo te quiero como te va a querer tu príncipe azul
Me llevas en tu espalda
Me encajé un clavo de “zizou” cuando nací, me estrelle con un muro de Sabina cuando aprendí al Xbox, me aventé a un mar de viajes deseados, algunos cumplidos otros fantaseados,
me inventé canciones que solo tú sabrías, las compuse contigo desde una cierta telepatía,
me adueñé de unos altavoces donde se escuchaba Leonard Cohen,
tus dedos escribían en la guitarra chistes de mis orejones defectos,
malabareaba el balón como solo Kaká sabría, y defendía las porterías mientras tú las chilenas cumplías,
tuvimos un puente de distancia, pero cuando lo crucé amanecimos en Perú y el hermano que nunca tuve lo conocí en Humantay,
me educaste como tu hijo, me deje enseñar como uno de los mejores pupilos,
consejos con alturas de 10 años más altos que yo, te empape de mi inocencia y hasta el día de hoy me llegan mares de experiencia,
tomé un curso de finanzas personales y el docente tenía tu nombre, nadie antes me había dicho que mi dinero quedaría intacto cuando estuviera yo contigo
y sé que si me aviento del edificio del banco caigo a colchón, pero tu tranquilo que a pesar de que no tengo la costumbre de guardar la ropa si voy a nadar,
siempre me cuido en cualquier lugar,
consejos de cenicientas que curaban mi sueño y me quitaban el insomnio gracias a ti,
educado para saber pensar, ver y nombrar a una dama.
Recuerdos de oro mi Ricky Rokz, faltas administrativas cumplidas, momentos no eternos, pero si inolvidables, brisas que me recordaban manías tuyas que heredaron en mí,
diarios de notas de voz que hoy están a tope en mi celular,
consejos que al día de hoy sigo necesitándote, entender que no somos inquebrantables y esa es la mejor lección, saber tomarlo y jugar con él;
aprendí a respirar los momentos cuando nos vimos disfrazados de dos civiles más en Puno o cuando tomamos el lunch en Plaza Vosgos.
Instantes que me hacen sentirme realizado, pero también a valorarlo, que estos no duran todo el tiempo.
Me enseñaste que la tristeza es un balde de agua fría, pero que el corazón siempre debe calentarla, que los infiernos en efecto llueven sobre mojado, pero estos mismos hacen que el agua te lleve a flote.
El hombre de los mil viajes, el intenso de la vida, el carácter bomba, el que cobra el penal,
el hombre del traje blanco, el que ha trabajado por tener lo que tiene,
el que me ha enseñado a recitar lo que hoy en día estoy haciendo,
por eso y más…espero encajarme más clavos de tu vida hacia la mía.
Selección natural
Se me ha premiado por apegarme fácil en tiempos rosas,
y alejarme rápido en casos de incendio.
Cosas de niños grandes
No juegues al juego que no quieres que te jueguen,
hay cachetes que no se tocan, hay cachetes que tocan y otro debe de tocar de regreso,
hay cachetes que simplemente basta con tocarlos para que uno le baste matar por tal acto,
y esto es natural, esto es instinto ya sea por amor, justicia o pasión,
que no hay crimen en ojos mientras este tenga un móvil pasional.
A tu boca
Momentos en los cuales la adrenalina va a galope, acciones que suceden en segundos y se sienten como relojes de arena,
y es que no me logro recordar cuando es que mi mano sujeta tu cara para después regalarle una invitación a mi boca,
así que he de adelantarte que bajo advertencia no hay engaño,
no te asustes si un día de estos mi mano abraza la mejilla y el remitente de la invitación seas tú.
Orfanatos
Malditas aquellas casas con paredes de orfanatos,
con gente cansada de todos los días,
que estando acompañado uno prefiere estar solo,
que donde digo casa no hay hogar y no hay abrazos que abrazar,
por que no es lo mismo irse de casa que huir,
no es lo mismo que te quieran dar la caricia a qué te tengan que dar la caricia, no es lo mismo merecer el afecto que tener que buscarlo,
no hay culpables en este cuento,
simplemente no hay juicio en este caso,
no culpo, pero no me culpen el día cuando en este lo que uno atrapaba es ahora lo que suelta.
No te vistas de tonto
No te vistas de tonto
No se perdió, no la perdiste,
tú no quisiste tenerla
El corazón de una muñeca
Un hogar con pilares de risas, todas las entradas con aroma de amor, los pisos empapados de alcanfor, un banquete de cariño todos los días y por si fuera poco una mesa con melodía donde solo las cosas buenas son requeridas, se desfila una “muñeca” en los pasillos que podría ser de mi misma sangre y corazón.
En este lugar los divorcios no se asientan bien en la construcción y los problemas de relación no son más que polvo por barrer; En los baños de casa me pasaba escuchando fuego que venía de la cocina mientras tú linda voz me ayudaba a apagarlos; Ahora en estos baños ya solo hay toallas y trajes de baño para echarnos a nadar.
Los problemas que vivíamos en casa hoy en día no son más que vestigios de guerra…En este hogar se habla distinto, con diminutivos y cumplidos, no hay domingos que pasen por alto ya que todos tienen un calor de familia y este piso de alcanfor que tiene más huellas que una playa en mero verano, hoy en día se sudan ahí momentos increíbles.
Aquí ya no hay más guerra fría, ni comentarios que levanten vecinos, mucho menos referis que detuviesen las balas que salían de la boca de los propietarios.
Este lugar blindado de los malos momentos tiene además una mano extendida para siempre tomar y un beso al alma para siempre aliviar.
Nos has dejado ser los arquitectos de esta construcción, materiales que no caducan, paredes que no se atraviesan, momentos que no pasan de moda y hay que entender que hogar no es un sinónimo de casa, que los hogares siempre cuentan con un corazón extra en caso de emergencias. Mi querida “muñeca” aunque no hubiese dicha casa, tu corazón ha hecho posible todo lo de hoy en día y así es como mas o menos se siente dicho amor.
Trenes
Hay personas que dejan de amar subiéndose a otro tren
sin antes salirse del que van,
hay personas que siguen amando aun cuando el tren ya partió, trenes que nunca llegan al destino y personas que nunca encuentran el camino, hay trenes en direcciones equivocadas como también hay personas equivocadas en direcciones, trenes que uno no debería tomar, pero si uno no se equivocase que sentido tendrían los momentos bellos, también hay personas que comparten el tren, que se bajan al mismo tiempo de este, dejando sin rumbo ni dirección a todos aquellos involucrados, hay personas que se bajan antes respetando a la que llegó primero, hay trenes que ruegan por bajar a sus personas y personas que ruegan que el tren se vaya solo.
Hay trenes que nunca se vuelven a ver por llevar personas que no quieren volver y dicen que nunca debieras volver al lugar donde alguna vez fuiste feliz.
Y así es como sucede en todo tipo de relaciones, independientemente si tu eres esa persona que va en el tren o eres el tren de esa persona hay que valorar el momento y hay que saber cuando uno debe subirse a ese tren o cuando uno esta listo para ser el tren de esa persona.
La última estrella
Lucero,
mi lucero,
que te he esperado días, semanas e incluso años.
Que las noches se vuelven emboscadas buscándote,
las noches en las cuales uno desea despues de una jornada llegar a su cama para encontrar una galaxia en el otro lado de donde uno duerme.
Lucero,
que siento que todas las estrellas se han ido y la única que me queda se esconde entre noches de bares o cruces de calle cuando me envuelvo en el aroma mas bello, en cada esquina que cruzo, y con cada par de ojos que me enamoro.
Lucero
que por astronomía eres la estrella que cierra la noche, que ya me he cerrado varios bares, y me han cerrado la puerta en la cara varios bares, que aún no te conozco, pero ya se como serán tus mañanas,
que ya vi tu ropa desfilando por todo mi cuarto, como una especie de escena de crimen, de esos que nunca se confiesan
Lucero
espero que pienses en mi mientras te estoy pensando detrás de esta pluma, que uno de estos días en algun lugar que no me atrevoa decir te he de encontrar, nos hemos de conocer y le cerraremos la puerta a todos los bares de todas las noches.
Veneno caducado
Pobres de aquellos que odian a destiempo,
donde las campanas cansadas están de sonar,
los corazones en opacos esmaltes están,
tantos mancos abrazos para regalar,
y un cúmulo de suspiros sin cesar;
noches en donde la luna nunca brilla
las tardes ya no tienen aterdeceres que enseñar.
Hoy más que nunca,
el odiar nunca había sido tan barato,
los corajes en vano nunca habían sido tan premiados,
y los cajeros nunca habían sido tan valorados.
Hoy que la gente amanece con Lunes de hastio,
y cada amanecer pareciera ser Lunes.
Tantas arrugas tatuadas por noches de insomnio,
pareciera que encontrar un alfiler en el mar
sería más facil que el amor en cada esquina,
ahora las caducidades se nos olvidan,
y el eterno rencor lo cargamos sin costo de equipaje,
será mejor entender que no hay epitafios con némesis
ni venenos que no maten.
Tú
Caminar por tu boca, vivir en tus ojos,
dormir en tu pecho, y por si fuera poco verte amanecer.
Quitarte ese rojo carmesí paso a paso, descubrir cada pigmento de color en tus ojos,
Recostarme, y nunca levantarme de ti.
Explorar cada lunar en ti, taparme los ojos cuando abres el closet,
Cargar tu corazón.
Aprender de memoria el camino de tu piel, destapar medio ojo para ver una prenda más caer,
Cuidar que no se rompa aquel con el que das amor a desmedida.
Teñirte pelo por pelo, deslizarme por tus curvas,
Guardarme en tu ombligo.
Balancearme en ellos, buscarte el punto más imperfecto donde pueda caer,
Quedarme a vivir en el, y por si fuera poco verte dormir toda la noche.
Pablito nunca clavó ningún clavito
Desatinamos todos en esta ecuación.
Nos encontramos haciendo de todo, menos lo que debíamos de hacer.
El poeta cayó enamorado esa noche en su cama después de la primera cita;
Recitándole un poema de tu sonrisa a la luna que le arrullaba su ventana.
La luna que ella veía a esas horas ya era entre copas y algunos otros excesos;
Cantando la canción a todo pulmón y encantando a la audiencia.
Pablo que trabajó duro todo ese día, dejó el alma en los casilleros;
Aletargado en su cómoda se pregunta qué será de María que ha dejado vacíos los cajones de ropa.
Tú, mi bella, parece que aventaste las llaves de tus puertas al titanic, mientras flotas en tu naufraga tabla.
Y es que si tan solo pablito hubiese clavado un poema en el corazón de María, si tan solo, tú corazón se pareciera al del poeta, si la construcción no mereciera más de 10 horas, si María no empacara con vista a otro amor, y si tan solo tu me hicieras un poquito más de caso, estoy seguro que en esa tabla la luna encontraría a dos náufragos.
Conocí al amor de mi vida
Le gustaba tomar las curvas de la carretera,
Acelerar en cada semáforo en ámbar y frenar a las cosas a medias,
Caminábamos contando los escalones y saltando grietas en cada esquina,
La comida…teníamos el mismo gusto, y de la música no te quiero ni contar,
De vez en cuando nos perdíamos pensando tanto en las cosas del día a día que ni nos recordábamos,
Convivía con la familia, incluso teniendo detalles con ellos mismos haciendo un guiño encantador.
Dormíamos del mismo lado de la cama,
Nos dábamos calor mutuamente cuando las cosas se nos enfriaban,
Soñábamos con una familia en las afueras de la ciudad y un puñado de mañanas de verano con poca ropa.
Nos encontrábamos en la misma sombra,
Nos despertaba la misma alarma, y estirábamos la mano para sobrevivir a los lunes.
Hoy no te he encontrado por ningún lado,
en la cama solo hay un muerto sin ganas de empezar a dar cuerda al sol.
Me he dado un duchazo de agua fría, he mirado hacia arriba,
y lo he vuelto a encontrar en ese espejo, donde siempre somos testigos de nosotros mismos.
En qué pensarás cuando te pienso a ti
Todos aquellos días en donde la luna era nuestra espectadora, o los días de camping en donde dos lienzos esperando a ser pintados acabarían siendo embarrados por una copa de vino, mismo vino que cayó sobre estos cuando yo por precipitado y tú por ingenua un botón de tu blusa quise abrochar y tu pecho que jalo todo de mi no nos soltó hasta ver a la espectadora luna, la misma que menciono cada noche, todas las noches, durante tantas noches, pareciera que no se aburre de vernos y nosotros de que nos vea.
Fue una lástima esa noche en donde la luna ya no salió o nosotros tal vez ya no la encontramos, lo que es más lamentable es lo que sucede después con todos los besos que uno deja en el cuerpo ajeno, ¿a donde van todas las canciones que me tatareabas?, o donde quedaron todas mis caricias que dejé en tu pecho y abdomen.
Aún quedan tus botas negras debajo de mi cama, la misma que volteábamos por toda la casa, cuando ya no sabíamos diferenciar entre cama y cocina, de seguro por eso aún sigue regada tu ropa en cada mañana.
Mañanas que hoy no tienen dueño, y besos sin destinatario, mapas que ya no hacen encuentros en puntos medios donde los anfitriones es el escritor y el remitente de esta carta.
El síndrome de la bata blanca
-Bisturí-
-Paciente en camilla-
Javier sin saber qué hacer, pero vaya que le salía excelente partir la noche con este,
Los quirófanos eran salones de baile en donde se recuperaba de sus largos bostezos por las fatigas del descanso.
Las enfermeras, eran Venus de Milo con brazos, mismos que Javier nunca supo tomar.
El síndrome de la bata blanca se lo quedaba para el mismo; Las filipinas le detonaban la adrenalina.
El brazo más querido por todas las jeringas, pero este les daba la media vuelta.
Siempre con una persecución de cuarto blanco por no saber vivir con límites.
Un examen que nunca presentó, y la especialidad en desistir con mención honorífica, obtuvo.
Al Doctor Javier le empezaron a gustar los clásicos rojos carmesí, los caballos a galope y la pasión por que el sol entrara por tu cabeza,
No sabía de genética ya que en su casa se quedaron sin tinta, pero le apasionaba la velocidad misma que habitaba en su hogar.
Hoy el doctor solo atiende pacientes no enfermos y trata heridas de esas que vienen en el primer o último ron
Amor a des años
Mis arrugas no me dan los 30 años, 28 ni pensarlo, los 25 me dan ansias, tendré canas, pero es de corajes en vano, los 26 aún no me acomodan y si tú rayo de sol serían mis 29 lamento decirte qué hay que seguir buscando poema.
Aún me gusta desvelarme y aún pienso en escenarios donde la platica comienza entre un ron y tú,
supe besarte y tratarte, no debería de importarte mi poco tiempo aquí,
por no decir inexperiencia qué fue algo que no presentamos anoche en medio del paraíso,
te sorprendería saber que yo aún ni siquiera conozco a los sobrinos que te pinté,
que no viví lo que te conté,
y que no hice lo que soñé.
Así que no te muestres desconocida cuando sepas que este hombre de 20 más 3,
te hizo sentir lo que muchos no han podido.
Amor después de años
Ni por repetido,
ni por duplicado.
Que no hay quien se te parezca en ningún lado,
ni en el pasar de los años.
Todos los textos son autoría de Javier M. López González, prohibida su reproducción total o parcial. Derechos de Autor Reservados©, a 2021 Ciudad de México.